era de la piratería
Desde fines de 1600 a comienzos de 1700, fue la era dorada de los piratas y corsarios. La mayoría de los cuales usted ya escuchó hablar –como sir Francis Drake y el Barba Negra– usó las Bahamas como su puerto en un momento u otro.
Las Bahamas era la base ideal para los piratas y corsarios. Las innumerables islas e islotes, con sus complejas aguas bajas y canales, fornecían excelentes escondites para los navíos saqueadores. Y como las Bahamas eran cercanas a las rutas de navegación más usadas, ellas permitían a los bucaneros muchas oportunidades de robar los navíos mercantes.
piratas famosos
La distinción entre corsarios y piratas es algo difícil de definir, ya que era común que se pasaran de un lado para el otro de la ley en algún momento de sus carreras. En la teoría, los corsarios apenas atacaban navíos enemigos a petición de su gobierno y enviaban los expolios de guerra para su monarca. Los piratas por otro lado, no hacían distinción y atacaban cualquier embarcación que tuviese el azar de cruzarse en su camino.
Registros históricos sobre los bellacos individuales frecuentemente entran en contradicción y en la mejor de las hipótesis son imprecisos, oscureciendo la verdad con mitos. Nuestras descripciones aquí son las más precisas posibles.
barba negra
Uno de los más notorios piratas de todos los tiempos fue Edward Teach, conocido también como Barba Negra. Hombre diferentemente grande, aterrorizaba tanto a su tripulación como a aquellos que atacaba.
La visión de su forma humeante en el combés –exhibiendo varias espadas, cuchillas y pistolas- era lo suficiente para que muchos mercaderes se rindieran antes de que se diera cualquier disparo. Cuando se entregaban sin lucha, Barba Negra confiscaba sus bienes de valor y armas- los dejaba partir sin derramar sangre. Pero en el caso de que hubiera resistencia de la tripulación, los mataba o los abandonaba en una isla desierta.
Cuando Barba Negra vivió en Nassau, otros piratas lo nombraron magistrado de su “República de los Corsarios�?. Él aplicó su estilo propio de ley y de justicia hasta la llegada del gobernador real Woodes Rogers en 1718. Barba Negra estaba en el mar cuando Rogers erradicó a todos los piratas de Nassau, por lo tanto se cambió a otra parte del Caribe y continuó con sus saqueos.
En 1718, un navío británico capturó el de Barba Negra en un banco de arena después de la costa de Virginia. Una batalla sangrienta se desató en la cual Barba Negra recibió “cinco balas de pistola y 20 heridas de cuchillo�? antes de morir. El capitán de la Marina Real posteriormente decapitó a Barba Negra y exhibió su cabeza en el cordaje del navío. A pesar de que la carrera de pirata duró cinco años, se cree que Barba Negra pudo capturar 40 navíos y su leyenda vive hasta hoy en día.
calico jack
John Rackman, apodado Calico Jack a causa de los pantalones y chaqueta a rayas que usaba, fue el más conocido por su sociedad con dos mujeres piratas, Anne Bonny y Mary Read.
Las actividades de piratería de Calico Jack empezaron cuando asumió el control del navío de Charles Vane. Vane, el capitán pirata del navío Treasure (Tesoro), fracasó al atacar un navío de guerra francés. Furioso, Calico Jack tramó una protesta que fue apoyada por los otros tripulantes. Entonces, Calico Jack colocó a Vane y sus simpatizantes en una pequeña chalupa y les permitió partir. Así, el ex contramaestre se transformó en el nuevo capitán.
Después de algún tiempo, Calico Jack conoció a Anne Bonny en la isla de New Providence. La persuadió a que dejara a su marido y a juntarse a él en su navío vestida de hombre. (Mary Read, disfrazada de hombre, ya era parte de la tripulación de Calico Jack)
Anne y Mary estaban a bordo cuando uno de los cazadores de piratas del gobernador real Woodes Rogers atacó el navío de ellos en 1720. Durante la lucha, Calico Jack se refugió en la bodega juntamente con la tripulación, dejando a Anne y Mary delante para que rechazaran a los agresores. Ellas perdieron la batalla y Calico Jack fue sentenciado y ahorcado.
sir henry morgan
Henry Morgan, era un corsario galés, se hizo famoso por sus proezas en contra de los españoles. Lideró su tripulación en muchos saqueos exitosos y lucrativos -incluyendo un espectacular ataque a la ciudad de Panamá en 1670, que le significó el título de caballero.
Después de unos pocos meses, Henry Morgan se estableció en Port Royal, Jamaica, como vicegobernador y prosiguió su vida de rico, dueño de una plantación de caña de azúcar.
En la isla bahamense de Andros, el local más alto de la isla se llama Morgan’s Bluff (la farsa de Morgan) como un tributo al famoso corsario. A pesar de ser difícilmente probable, algunos dicen que cierta vez Henry Morgan colgó una linterna allí para atraer un navío hasta los arrecifes para posteriormente saquearlo después del naufragio.
tesoros
Con aguas poco profundas y más de 700 islas, las Bahamas se transformaron en un gran lugar para esconder tesoros –y los piratas pasaron rápidamente a jactarse de todas las riquezas que enterraron. Además, muchos navíos repletos de oro y plata se hundieron en las costas de las islas. Tales historias de tesoros le agregaron a las islas de las Bahamas un misticismo, cuyo verdadero tesoro son sus bellas playas y su hospitalario pueblo.
Navíos mercantes lentos –especialmente galeones españoles pesados con las riquezas saqueadas en América del Sur y Central- eran presas fáciles para los piratas. Después de remover la carga robada, se escondían en las numerosas cavernas de calcáreo que poseen las islas de las Bahamas o las enterraban en algún lugar.
Rumores de que aún existen tesoros escondidos en las Bahamas persisten hasta hoy. El pirata británico William Catt, por ejemplo, supuestamente habría escondido su saqueo en la isla que lleva su nombre, Cat Island. Y sir Henry Morgan, un corsario rico que prefería la isla de Andros, habría enterrado tesoros por todas las Bahamas.
santuario
La ciudad de Nassau con su puerto protegido, en cualquier tiempo, era un santuario perfecto para los piratas y corsarios. Originalmente establecida como puerto comercial alrededor de 1670, luego fue tomada por marineros sin ley.
Con el pasar de los años Nassau se transformó en una notoria fortaleza para piratas, corsarios y wreckers (destructores)– personas que usaban “faros�? falsos para atraer navíos hasta los arrecifes para después confiscar su carga. Por casi cuarenta años, piratas como Barba Negra, Henry Morgan y Calico Jack Rackman saquearon tantos galeones españoles que, en represalia, las tropas españolas destruyeron la ciudad en 1695.
Dos años después, colonos reconstruyeron Nassau con el objetivo de transformarla en la capital de los corsarios. No obstante la marina francesa y española unieron fuerzas y arrasaron la ciudad por la segunda vez en 1703, debido a que los corsarios británicos continuaban saqueando los navíos mercantes de sus países.
Saquear los navíos de carga repletos mientras pasaban por las rutas cercanas era un negocio lucrativo, por lo cual no demoró para que los piratas nuevamente se restablecieran en Nassau. Como las quejas de piratería persistieron, en 1718 el Rey de Inglaterra nombró a Woodes Rogers como gobernador real de las islas para restablecer el orden.
Rogers, un antiguo corsario, ofreció amnistía a todos los que se rindieran –de lo contrario serían ahorcados y sus navíos hundidos. Después de una breve batalla con los cuatro navíos de guerra de Rogers, 300 piratas se rindieron y los demás se escaparon.
mujeres piratas
Vestidas de hombre, Anne Bonny y Mary Read navegaron sobre el comando del capitán pirata Rackman. Ellas poseían un temperamento exaltado y supuestamente eran tan feroces como los hombres que con ellas luchaban.
Los días de piratería de Anne Bonny comenzaron cuando conoció a Calico Jack Rackman en la isla de New Providence. Abandonó a su marido, James Bonny, por el capitán pirata Calico Jack. Disfrazada con ropas de hombre, Anne se unió a Jack en su navío y luego conquistó la reputación de ser tan cruel y valiente como los demás piratas a bordo.
Había otra mujer igualmente notable en el mismo navío. Disfrazada de hombre, Mary Read se unió poco tiempo antes a la tripulación de Calico Jack. Desde joven, Mary Read deseaba aventura. En la época en la que conoció a Anne Bonny, ya había estado en el regimiento de un navío de guerra, había sido marinera de un navío de carga y también había integrado la tripulación de un navío corsario.
De acuerdo a todos los relatos, Anne Bonny y Mary Read eran tan valientes y audaces como los hombres con quienes luchaban. En 1720, el capitán Burnet, un cazador de piratas comisionado por el gobernador real Woodes Rogers, atacó el navío de ellas. La tripulación, que estaba borracha en aquel momento, se amontonó en la bodega mientras las dos mujeres enfrentaban a los agresores.
Ellas no vencieron y todos fueron juzgados por piratería y sentenciados a la pena de muerte. Arlegando un embarazo, Anne y Mary evitaron la horca de inmediato, pero Mary acabó muriendo en la celda a causa de una fiebre. Anne dio a luz a su bebé y, por algún motivo, aplazaron su sentencia. Ella desapareció y nunca más hubo noticias.








